Actualizado el Día 01 de noviembre de 2010Visitante número 182458 -- Día 24 de junio de 2017
Aventuras y juegos Historias e historietas Enlaces y contacto     
-Una historia de Kmbr-
Si quieres descargar esta historia en pdf pulsa aquí

Fumar un cigarrillo con Manopiedra mientras el sol de hunde en el horizonte, puede no ser una experiencia inolvidable. Pero para mí si lo era, había sido lo más parecido al padre que nunca había tenido.

Cuando le miro a los ojos, recuerdo cuando era la chiquilla que se dedicaba a levantar con un destornillador las tapas de los cajeros. Hasta que un día, un hombre desgreñado me agarró y dijo :

- Así no pequeña, tienes que usar la cabeza -

No vivía en una casa lujosa, pero era bastante mejor que la calle y por lo menos hacía tres comidas al día. Cuando me sentó delante de la consola y vi las luces reflejadas en sus ojos supe que aquello era lo que deseaba.

La sensación de deslizarse entre los bancos de datos fue pronto un hechizo, podía pasar conectada sin comer durante varios días, pero Manopiedra era el mejor y el más rápido. Sus manos volaban certeras sobre la consola, con la diestra negociaba su próximo trabajo y con la siniestra echaba abajo muros de fuego.

Pero como siempre que va todo bien, hay algo que termina por fallar. Y los tipos del EuroBanko nos encontraron. Manopiedra dejó de ser el más rápido sobre un teclado, ellos se aseguraron de eso.

No trajeron a ningún asesino, sólo a un pequeño japonés de apacible apariencia. Con todo el tiempo del mundo hizo estallar cada uno de los huesos de su mano, las falanges crujían ante la certera presión de sus manitas.

La mano ahora no tiene mejor aspecto, inmóvil y grisácea. Bromea diciendo que no le sirve ni para sujetársela. El humo penetra en mis pulmones y el atardecer perfila a través del cristal nuestros rostros perdidos en el mar de luces.

   
 
 
Índice Historias

Índice Cómic

Índice Rol